Consumidos desde la antigüedad, contienen una equilibrada concentración de elementos saludables.
Aportan energía, proteínas, vitaminas, minerales, fibra y muchas grasas saludables (90% grasas insaturadas)
Los frutos secos son indicados para niños, deportistas, estudiantes y personas que realizan trabajos físicos y actividades intelectuales. Aptos para diabéticos. Para tomar en desayunos, aperitivos, postre y como sano tentempié.