Introducción
La alergia a los frutos secos es una de las alergias alimentarias más frecuentes, aunque su prevalencia varia en función de la edad y la zona geográfica. Así pues, en España es poco frecuente en comparación con EEUU u otros países. Esto puede ser debido, entre otros, a factores genéticos o factores ambientales (más exposición a estos alimentos en épocas infantiles).
Las encuestas alimentarias realizadas a la población general, muestran que la prevalencia de alergia a los frutos secos se sitúa cerca del 1% de la población. Cabe decir también, que mientras en países como en EEUU y en Francia el cacauete es uno de los alimentos más habitualmente implicado, en otros países como en España parece ser una causa menos frecuente.
Recomendaciones
El tratamiento de la alergia a los frutos secos tiene que constar sobretodo de la educación dirigida a pacientes y familiares sobre como evitar el alergen alimentario implicado en la reacción alérgica.
Así pues, cualquier persona con alergia a algún componente nutritivo de los frutos secos, tendrá que evitar no sólo estos alimentos, sinó también todos aquellos que los contengan en mayor o menor cantidad. Por lo tanto, será básico observar y leer con detalle el etiquetaje de los alimentos envasados para asegurarnos que ningún tipo de fruto seco consta como ingrediente en la preparación del alimento en cuestión.
Cabe tener presente cuáles son los posibles alimentos elaborados en los cuales podemos encontrar frutos secos, pues serán con los que tenedremos que llevar mayor cuidado. Así pues, podemos sospechar de la presencia de frutos secos en el chocolate, algunas cremas de cacao, galletas y aperitivos y algunas salsas preelaboradas.