Albert CM et al. Nut consumption and decreased risk of sudden cardiac death in the physicians' health study. Arch Intern Med 2002
Introducción y objetivos del estudio
Estudios randomizados de intervención dietética con dieta mediterránea muestran una disminución del riesgo cardiovascular. Ninguno de ellos ha estudiado el efecto de la dieta y/o consumo de frutos secos sobre la incidencia del fenómeno de la muerte súbita cardíaca.
El perfil nutricional de los frutos secos es excepcional, por eso, dados los resultados de diferentes estudios experimentales y de observación con frutos secos, su consumo debería provocar una disminución de la muerte súbita cardíaca.
El objetivo de este estudio fue evaluar la asociación entre consumo de frutos secos y la muerte súbita cardíaca y otros parámetros de la enfermedad cardiovascular en los participantes del Physicians' Health Study.
Población de estudio y protocolo de actuación
El tamaño muestral fue de 21.454 hombres americanos participantes en el Physicians' Health Study, de entre 40 y 84 años de edad sin antecedentes de isquemia, infarto o cáncer.
Se evaluó la ingesta alimentaria mediante 2 cuestionarios de frecuencia de 20 ítems cada uno al inicio del período de intervención y a los 12 meses. A los 12 meses también se les preguntó a los participantes por su consumo de frutos secos.
Resultados
Los consumidores más frecuentes de frutos secos resultaron ser más jóvenes, practicaban actividad física más frecuentemente, y tenían mayor tendencia a tomar suplementos de antioxidantes y a tomar alcohol de forma moderada.
Después de ajustar los datos, aquellos que consumían frutos secos más frecuentemente mostraron menor riesgo de muerte súbita cardíaca. Comparándolos con aquellos que tomaban frutos secos menos de 1 vez por semana, aquellos que los tomaban 2 o más veces por semana presentaron un riesgo relativo de muerte súbita de 0.53. La relación entre frutos secos y muerte súbita cardíaca resultó ser lineal. En cambio, el consumo de nueces no resultó estar asociado significativamente con la mortalidad por enfermedad cardiovascular no súbita o con el infarto de miocardio no fatal.
La disminución del riesgo de mortalidad por enfermedad cardiovascular en aquellos que consumían frutos secos 2 o más veces por semana fue del 30% en comparación con aquellos que tomaron frutos secos nunca o de forma esporádica. La reducción del riesgo fue del 47% en cuanto a mortalidad por muerte súbita.
Conclusiones
Estos datos muestran que al menos una parte de los efectos que el consumo de frutos secos tiene sobre la mortalidad por muerte súbita podría ser debida a la disminución de las arritmias ventriculares fatales. Varios componentes de los frutos secos podrían ser los causantes de sus propiedades antiarrítmicas: ácido alfa-linolénico, otros ácidos grasos poliinsaturados i monoinsaturados, vitamina E, magnesio, potasio y flavonoides.
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