McManus K et al. A randomized controlled trial of a moderate-fat, low-energy diet compared with a low fat, low energy diet for weight loss in overweight adults. Int J Obes 2001
Introducción y objetivos del estudio
Las recomendaciones sobre el contenido graso de la dieta en el tratamiento dietético del paciente obeso han evolucionado en los últimos años. Parece ser, que dietas con un excesivo control del contenido graso no son efectivas a largo plazo, debido probablemente al bajo nivel de adherencia que comportan. Por ello, es necesaria una reevaluación para esclarecer si las dietas bajas en grasa deben de ser el tratamiento dietético de elección.
El objetivo del presente estudio fue evaluar el efecto sobre el peso corporal a largo plazo de 2 tipos de dietas: una baja en grasa (20% ACT) y otra con un contenido moderado en grasa (35% ACT).
Población de estudio y protocolo de actuación
Estudio randomizado de 18 meses de duración. 101 individuos fueron randomizados hacia una u otra terapia dietética pero tan sólo 61 individuos permanecieron hasta el final del estudio y únicamente 35 de ellos acabaron el estudio asistiendo a todas las visitas y sesiones: 25 de ellos habían recibido tratamiento con una dieta con un contenido en grasa moderado y los 10 restantes siguieron una dieta baja en grasa.
El contenido proteico de ambas dietas fue similar. Tan sólo el contenido en lípidos e hidratos de carbono fue diferente: la dieta moderada en grasa contenía un 35% de su ACT en forma de grasa y un 45-50% en forma de carbohidratos, mientras que la dieta pobre en grasa contenía un 20% de su ACT en forma de grasa y un 60-65% en forma de carbohidratos.
Resultados
En el grupo de dieta baja en grasa se observó un mayor grado de abandono del tratamiento durante todo el seguimiento.
El grupo de individuos adscrito a una dieta moderada en grasa perdió una media de 4.1Kg al final del estudio mientras que el grupo con dieta baja en grasa ganó 2.9 Kg. La diferencia entre ambos grupos fue de 7.0Kg.
Se observó que los individuos con dieta moderada en grasa presentaron un incremento en el consumo de ácidos grasos monoinsaturados y fibra dietética, debido entre otros a una mayor ingesta de frutos secos y aceite de oliva.
Conclusiones
El grupo con dieta moderada en grasa presentó mayor adherencia al tratamiento dietético y mejor eficacia a largo plazo que el grupo con dieta baja en grasa. Parece pues, que recomendar una dieta moderada en grasa a nuestros pacientes obesos puede resultar más efectivo. Esta terapia dietética permite incluir en la alimentación del paciente obeso alimentos como los frutos secos y el aceite de oliva, que además pueden contribuir a un mejor perfil nutritivo de la dieta del obeso.
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