Almario RU et al. Effects of walnut consumption on plasma fatty acids and lipoproteins in combined hyperlipidemia. Am J Clin Nutr 2001
Introducción y objetivos del estudio
Estudios epidemiológicos demuestran una relación inversa entre el consumo de frutos secos y las enfermedades coronarias. Este efecto protector de los frutos secos parece ser mediado por varios componentes de los frutos secos como los ácidos grasos insaturados, vitamina E, fibra, magnesio, potasio y arginina. El objetivo del presente estudio fue determinar los efectos del consumo de nueces sobre los niveles plasmáticos de ácidos grasos y lipoproteínas en pacientes con dislipemia mixta.
Población de estudio y protocolo de actuación
Se estudiaron 5 hombres y 13 mujeres postmenopáusicas con dislipemia mixta. Todos los participantes siguieron 4 tipos de dietas durante un período total de 5.5 meses:
- dieta habitual
- dieta habitual más un suplemento de nueces (48 gramos al día)
- dieta baja en grasa (con un 20% de la energía en forma de grasa)
- dieta baja en grasa más un suplemento de nueces (48 gramos al día)
Se realizaron analíticas sanguíneas y control de peso a la mitad y al final de cada período dietético. Se realizó evaluación de la ingesta mediante registros dietéticos de 7 días.
Resultados
No se produjo aumento de peso cuando las nueces eran añadidas a la dieta. Las concentraciones plasmáticas de triglicéridos no variaron significativamente durante ninguno de los períodos dietéticos.
Los niveles de colesterol total y colesterol LDL no variaron durante la dieta habitual suplementada con nueces ni durante la dieta baja en grasa. En cambio, la dieta baja en grasa suplementada con nueces produjo una disminución significativa de los niveles de colesterol total y colesterol LDL. Los niveles de apolipoproteina B no se vieron afectados por la suplementación en nueces. La suplementación en nueces no produjo aumento sobre los niveles de HDL colesterol aunque sí produjo aumento de la apolipoproteína A-1 cuando los pacientes ingerían su dieta habitual.
Conclusiones
La suplementación con nueces de la dieta no sólo puede provocar cambios en el patrón lipídico plasmático sino también en la distribución de los lípidos en las diversas lipoproteínas. Este podría ser otro de los mecanismos que expliquen el efecto antiaterogénico del consumo de frutos secos.
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