Sabaté J. Nut consumption and body weight. Am J Clin Nutr 2003
Introducción y objetivos del estudio
Varios estudios han demostrado el efecto beneficioso que los frutos secos parecen tener sobre la salud. Los frutos secos son también alimentos grasos, de manera que podría pensarse que un incremento de su consumo conllevaría un incremento de peso corporal. Hasta el momento, ningún estudio se ha llevado a cabo para evaluar el efecto que los frutos secos tienen sobre el peso corporal. Sin embargo, los estudios realizados hasta el momento sugieren que su consumo no conlleva un aumento de peso.
Revisión
Los estudios ecológicos realizados hasta el momento no relacionan el consumo habitual de frutos secos con la obesidad; es decir, no se observa en la población habitualmente consumidora de frutos secos un mayor índice de prevalencia de obesidad. Además, varios estudios demuestran también, que los consumidores habituales de frutos secos tienen un Índice de Masa Corporal (IMC) medio menor al de los no consumidores. En los grandes estudios de cohortes realizados tampoco se ha hallado relación positiva entre consumo de frutos secos y aumento de peso corporal; al contrario, en algunos estudios se ha hallado una relación inversa (Adventist Health Study, Nurse's Health Study, Physician' Health Study).
Los estudios de intervención dietética con frutos secos también nos ofrecen datos interesantes; los resultados muestran que a corto plazo la sustitución isocalórica de otros alimentos de la dieta por frutos secos no conlleva aumento de peso. Recientes estudios han evaluado el efecto sobre el peso corporal cuando su dieta era suplementada con frutos secos. Sabaté y colaboradores observaron un ligero incremento de peso tan sólo en aquellos individuos situados en el menor tercil de IMC basal. Alper y colaboradores no encontraron incremento de peso cuando los frutos secos eran consumidos en sustitución a otros alimentos, sin embargo si observaron incremento de peso, aunque menor al esperado, cuando los frutos secos se consumían de manera libre o añadidos a la dieta habitual del individuo.
Existen tres posibles mecanismos por los cuales los frutos secos podrían no asociarse a un aumento de peso corporal: un aumento del gasto energético, incremento de la sensación de saciedad, y por tanto disminución de la ingesta de otros alimentos, y una posible absorción incompleta de la energía que contienen los frutos secos.
Conclusiones
Todo ello parece demostrar que el consumo habitual de frutos secos no se asocia a mayores valores de IMC. La sustitución isocalórica de otros alimentos de la dieta por frutos secos no conlleva incremento de peso corporal, aunque todavía son necesarios más trabajos de investigación para esclarecer el efecto que tiene el consumo de frutos secos sobre el gasto energético, el peso corporal y otros parámetros antropométricos.
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